Empresas con propósito

Empresas con propósito: el motor de tu negocio

Está comprobado que las empresas que trabajan con un propósito claro, obtienen beneficios de forma más rápida y tienen un impacto en el mercado mucho mayor.

El propósito empresarial es una guía, una motivación superior, es el motor que permite sacar lo mejor del proyecto e impacta positivamente en el cliente, en el sector, en el mercado, además de llevar a quien encabeza el proyecto, a la máxima de las felicidades.

Las empresas que tienen un propósito enfocan su proyecto en una dirección muy clara y determinada. Sus objetivos, decisiones y, por tanto tácticas, tienen un sentido y una dirección clara.

Muchas de ellas tienen un propósito empresarial basado en la motivación propia y se enfocan en conseguir aquello que les hace feliz y les produce satisfacción. Su motor es ser conscientes de aquello que les impulsó a poner en marcha el proyecto.

Otras empresas sin embargo tienen como propósito un compromiso adquirido con su entorno social o ambiental. 

En ambos casos se evidencia que las empresas no buscan únicamente ganancias monetarias (una finalidad que se debe conseguir, por supuesto), si no que además adquieren una responsabilidad con el mercado que va más allá de lo puramente monetario.

Henry Ford siempre tuvo claro que lo que debía aportar a su sociedad era la posibilidad de que cada norteamericano tuviera un coche, ZARA apostó y se focalizó en democratizar la moda, IKEA por llevar el diseño a todos los hogares, DOVE por dar valor a la belleza en sí misma y huir de los cánones establecidos, y así infinidad de empresas y marcas que luchan por llevar su propósito más allá de su gama de productos, de trabajar su posicionamiento frente a los competidores o de establecer un mero modelo de negocio.

¿Porqué las empresas necesitan un Propósito?

Los proyectos que trabajan de forma consciente su propósito han comprendido que su mercado no sólo le exige tener un producto bien definido y adaptado a sus necesidades, sino que además, gracias al propósito, saben expresar la transformación que este producto le proporciona. La marca de zapatos que tiene su propósito claro no venderá sólo zapatos, sino el propósito que le ha motivado a poner en los pies de su cliente ese zapato.

Y aquí radica la diferencia.

El cliente comprará un zapato rojo de última moda, con la más avanzada tecnología puesta a sus pies no por el zapato en sí, sino por el propósito que la marca expresa de:

  • belleza en sus pies,
  • comodidad en sus pies,
  • actualidad en sus pies
  • estatus-última tecnología en sus pies

NO importa el producto, importa la transformación y el propósito por el que se creó.

Las marcas que trabajan con propósito tienen muy claros  seis puntos:

  1. Tienen una DIRECCIÓN clara y ante las dificultades (o llámale crisis) saben qué camino deben tomar.
  2. Tienen FOCO y saben qué objetivos deben conseguir.
  3. Tienen un MOTOR; la energía suficiente como para impulsarles por tiempo y resistir ante las vicisitudes.
  4. Están ANCLADOS en su proyecto y no dan tumbos (sólo pivotan empresarialmente).
  5. Tienen CLARIDAD en sus decisiones.
  6. Obtienen BENEFICIOS de forma más eficiente y segura.

Si sustentamos estas ideas en números, ya hay diversos estudios que corroboran los beneficios que aporta el propósito en la empresa.

Empresas con propósito

 

Así pues, y después de años trabajando en la consultoría con empresas, afirmo que el éxito de un proyecto tiene mucho que ver con su propósito y cómo las marcas lo gestionan.

Tiene mucho que ver con esa base sólida de todo negocio que le lleva a tener un rumbo bien definido, un foco claro y, por tanto, unos beneficios sostenibles.

El propósito, como la fama, cuesta

El hecho de que muchos proyectos nazcan sin propósito es una clara evidencia de que pensarlo, meditarlo, analizarlo y trabajarlo no es fácil.

En ocasiones, que un emprendedor o empresario lo haga por sí mismo, puede encontrarse con dificultades para ver claro este propósito e incluso llegar a él.

Emprender es un proceso de indagar, analizar, proponer, ejecutar y actuar.

Y el propósito tiene mucho que ver con el nacimiento de un proyecto y con el autoconocimiento de quien lo lidera.

A prioiri puede parecer que la persona que pone en marcha un proyecto o el que lleva ya unos años luchando porque éste madure, se posicione y empiece a dar beneficios, tiene ya un propósito claro.

En mis años de consultoria me he dado cuenta de que esos propósitos no están verdaderamente anclados en la personalidad del emprendedor que lidera ese proyecto.

En demasiadas ocasiones el propósito del proyecto no tiene nada que ver con las habilidades, valores, anhelos o sueños del que tiene que tirar adelante el negocio o empresa.

La consecuencia suele ser que el proyecto no tiene alma, no tiene diferenciación y no tiene una transformación real para el cliente.

Como explicaba al principio de este post, si al final el empresario va a poner una tienda de zapatos, hay que indagar en el propósito real del porqué le lleva a ese empresario a invertir dinero en una zapatería.

Y la mayoría de las veces la respuesta de «para ganar dinero, y porque en el barrio no hay ninguna zapatería» no sirve de mucho.

Si estas son las únicas respuestas para tener un propósito es el momento para que entre en acción el autoconocimiento. Y concocerse a uno mismo no es fácil. Poner en marcha un proyeto, desde cero, menos.

A lo largo de los años y, casi sin darme cuenta, mientras he trabajado con empresarios que querían empezar su proyecto, o incluso retomarlo y darle una vuelta porque no funcionaban, he ido construyendo un sistema de trabajo propio, una metodología.

Y hoy he decidido ponerle nombre: Mentoring Mayéutico.

Mayéutico porque consiste en dar respuestas a preguntas muy poderosas que hay que analizar y meditar. Porque como decía Sócrates, la verdad y autenticidad se encuentra en ti mismo.

Mentoría porque se trata de acompañar y personalizar todo lo posible el resultado.

En qué consiste el Mentoring Mayéutico

Mi metodología de trabajo tiene mucho que ver con la especialización, con elegir un camino, la personalización de las competencias, e incluso si es necesario reinventarse, reorientarse y adaptarse.

Y una vez tienes claras las respuestas, entra en juego la estrategia.

El propósito es la inspiración para definir la estrategia

Mentoring para empresas

La estrategia en el mentoring mayéutico se trabaja a través del circulo de Oro de Simon Sinek y del modelo de negocio Scope adaptado al trabajo del branding.

Como resultado final de todo ese proceso conjunto y acompañando al emprendedor nace EL PROPÓSITO BIEN DEFINIDO  y por tanto un negocio sólido que se rige por el porqué, por aquello que realmente te impulsa y hace que conectes con tu cliente.

Ahora tendrás claro que pones una tienda exclusivamente de alpargatas de lujo, de cuña de esparto para mujer, porque tu propósito principal es llevar la elegancia a los pies de la mujer, apostando por la moda y la artesanía española.

 

 

Empresas con propósito

 

La empresa con propósito genera mucha más confianza.

A través del  Mentoring Mayéutico:

  1. La marca obtienen un propósito como base sólida,
  2. Es capaz de establecer un rumbo con una estrategia bien definida
  3.  Y consigue unos beneficios que transforman constantemente el proyecto.

En definitiva, todas aquellas empresas que tienen un verdadero sentido de PROPÓSITO se caracterizan porque este motor forma parte, de manera intrínseca, de la visión, misión y cultura de la empresa y se refleja en todas sus acciones y actividades.

¿Tu empresa tiene propósito? ¿necesitas un Mentoring MayéuticoHablemos

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